¿A qué huele el amor?
Para este reto, fui propuesta escribir un poema, pero no de cualquier manera, sino con unos ejercicios y una concienciación previa sobre la poesía, que hicieron la escritura de esta creación más confortable. Tras una clase de introducción a la poesía, hice una relajación de 2 minutos, donde debía escribir todo lo que pasaba por mi mente, sin preocuparme por la coherencia o la gramática. En total debía escribir las primeras 10 preguntas que me viniesen a la mente, y, por lo tanto, que me apelasen. Ya sea porque fueran divertidas, intrigantes, preocupantes, o universales. Después, escogí una de esas preguntas y compuse un poema que fuese una exploración de esa idea. La pregunta que escogí fue: ¿A qué huele el amor?
A la hora de ponerme a escribir, no respondí a la pregunta directamente, sino que jugué con sus imágenes, metáforas y emociones relacionadas. Me inspiré en mi propia experiencia, y en ideas que me surgían a lo largo de la escritura.
A continuación, os dejo con mi creación, espero que os guste:
¿A qué huele el amor?
La virginidad de nuestros pétalos indica
que apenas hace poco florecimos.
Somos tímidas y sumamente frágiles,
susurrándonos promesas inciertas.
Fragancias ajenas rozan mis sentidos.
Envueltas por la euforia y la pasión,
sólo siento tu esencia,
que me llena con tu amor.
Tengo miedo de que se vaya
que se desvanezca y me olvide de cómo es.
Pero eso es lo que hace que se mantenga,
y que dure.
El tiempo pasa, y nuestras hojas se marchitan,
convirtiendo la fragilidad en fortaleza.
Lo que fue incierto, hoy es una promesa,
que al latir, perdura.
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